Fuentes ensalza la Romería de Santo Domingo como patrimonio vivo que renueva Córdoba
El presidente de la Diputación de Córdoba, Salvador Fuentes, pronunció el pregón de la Romería de Santo Domingo y situó la celebración como una expresión viva de la ciudad que, cada primavera, se traslada a la sierra para renovarse. En su intervención combinó referencias históricas con homenajes a quienes sostienen la fiesta en la actualidad.
Recordó la huella de San Álvaro de Córdoba, fundador del santuario en 1423 y responsable del que fue considerado el primer Vía Crucis de Occidente, una tradición que, según Fuentes, sigue marcando la devoción local. También invitó a los asistentes a subir a Scala Coeli no solo físicamente, sino con sentido espiritual, reinterpretando el ascenso como búsqueda de paz y recogimiento. Scala Coeli, la escalera del cielo fue presentada como un espacio de encuentro entre la fe y la comunidad.
A lo largo del pregón elogió el papel de las peñas, descritas como el núcleo que sostiene la romería, quienes con su trabajo mantienen viva la tradición y contagian la alegría propia del encuentro en la sierra. Las peñas, para Fuentes, son la médula de la tradición. También dedicó palabras de reconocimiento a las romeras, en especial a Luna Fernández y a Lola Ureña, designadas Romera Mayor e Infantil, por su capacidad para dar continuidad y dignidad al rito.
El discurso incluyó agradecimientos personales: al padre Mariano del Prado por su servicio y presencia espiritual en la comunidad; y a la hermandad del Santísimo Cristo y San Álvaro, encabezada por Francisca Acero, por el esfuerzo de conciliar respeto a las formas con la adaptación a los tiempos actuales. Asimismo subrayó la importancia de la presencia institucional, con el alcalde José María Bellido y la corporación municipal acompañando la celebración como gesto de responsabilidad cívica.
Fuentes cerró subrayando que la romería es patrimonio colectivo —participan peregrinos, peñistas, caballistas, quienes desfilan en carrozas y quienes contemplan desde balcones— y que, repetida año tras año, la subida a la sierra devuelve color y vida a Córdoba. La invitación final fue a compartir esa experiencia recogida en Scala Coeli como una manera de hallar calma y renovar la comunidad.
