Nuevo Protocolo de Certificación del Ibérico refuerza trazabilidad; entra en vigor 1/4/2027
El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha impulsado la aprobación de un nuevo Protocolo de Certificación del Ibérico con el objetivo de actualizar y clarificar el marco de certificación que rige la Norma de Calidad del Ibérico. El texto, fruto de un proceso de revisión técnica y de trabajo conjunto con administraciones y agentes del sector, pretende reforzar la seguridad jurídica, la trazabilidad y la transparencia a lo largo de toda la cadena de valor.
El nuevo protocolo entrará en vigor el 1 de abril de 2027, tras un periodo transitorio de nueve meses. Durante ese plazo las empresas y las entidades certificadoras deberán adaptar sus procedimientos a los requisitos revisados. Se incorpora la gestión de las salas de despiece en el sistema Ítaca para mejorar la trazabilidad.
Entre las modificaciones más relevantes figuran una mayor precisión en la redacción y la estructura del protocolo para evitar ambigüedades; la optimización del balance de masas apoyándose en los propios registros de los operadores; la unificación de criterios sobre el control y la destrucción de precintos; y medidas para agilizar y digitalizar procesos. Asimismo, se introducen plazos más flexibles de gestión, procedimientos armonizados para resolver incidencias comerciales (como cambios de entidad certificadora, retiradas de certificación o devoluciones) y, por primera vez, un periodo de apelación ante la retirada de la certificación, con lo que se refuerzan las garantías jurídicas de los operadores.
La elaboración del protocolo contó con la participación de las comunidades autónomas, del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, de la Asociación Interprofesional del Cerdo Ibérico (Asici), de asociaciones del comercio y la distribución (Anged, Asedas), de la Confederación Española de Detallistas de la Carne (Cedecarne), de la Entidad Nacional de Acreditación (ENAC) y de las entidades de certificación. Este consenso técnico buscó dar respuesta a las demandas planteadas por el sector y homogeneizar la aplicación de la Norma en todo el territorio.
Los productos derivados del cerdo ibérico, considerados un referente de la calidad agroalimentaria española y parte del patrimonio gastronómico nacional, verán reforzados los mecanismos que sostienen su prestigio: tradición y control se complementan ahora con una mayor digitalización y claridad normativa. El resultado esperado es un sistema de certificación más eficiente, homogéneo y transparente que facilite la labor de empresas, certificadoras y administraciones y aumente la confianza del consumidor.
