Ministerio advierte: use gafas certificadas (ISO 12312-2) para observar el eclipse del 12 de agosto
El Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 ha difundido medidas y consejos para la observación segura del eclipse que podrá verse desde España el 12 de agosto, con el objetivo de proteger la salud visual de la población y evitar daños irreversibles.
Las gafas específicas para mirar el sol son consideradas equipos de protección destinados a prevenir lesiones oculares y solo deben utilizarse si cumplen los requisitos técnicos y administrativos exigidos: deben ajustarse a la norma internacional ISO 12312-2:2015, someterse a examen UE, incluir la Declaración UE de Conformidad y llevar el marcado CE. Además, estos dispositivos se encuadran como Equipos de Protección Individual (Categoría II), con las obligaciones que ello conlleva.
En cuanto a las precauciones prácticas, se recomienda adquirir las gafas únicamente en puntos de venta oficiales o distribuidores avalados por entidades científicas; mantenerlas puestas durante todas las fases parciales del eclipse (antes y después de la totalidad); y vigilar especialmente a niños y personas mayores para evitar que se las retiren. No deben usarse filtros caseros ni elementos no certificados —gafas de sol corrientes, radiografías, CDs/DVDs, cristales ahumados, gafas 3D— y tampoco se deben emplear cámaras, prismáticos o telescopios junto con las gafas convencionales, porque esos instrumentos requieren filtros específicos.
Ante la elevada demanda, el ministerio coordinó una campaña de vigilancia del mercado con autoridades autonómicas y organismos técnicos para comprobar el cumplimiento de la normativa. Los análisis realizados detectaron un elevado grado de conformidad en materiales, superficies y monturas, sin desviaciones significativas en la transmitancia de radiación ultravioleta o infrarroja. Se identificaron, no obstante, modelos con una transmisión de luz inferior a la recomendada y algunas deficiencias en la documentación e información al consumidor; según los informes, esas irregularidades no suponen un riesgo directo siempre que las gafas no se retiren durante la observación, y corresponde a las comunidades autónomas adoptar las medidas correctoras pertinentes.
Observar el sol sin protección adecuada puede provocar quemaduras en la retina, pérdida de agudeza visual o puntos ciegos permanentes, incluso cuando el disco solar está parcialmente cubierto; por ello se insiste en respetar las recomendaciones y no improvisar soluciones.
