Lucena inicia la primera auditoría ética participativa y anónima en servicios sociales comunitarios
Lucena ha puesto en marcha una revisión ética en su Centro Municipal de Servicios Sociales, un proceso pionero en el país que involucra al conjunto del equipo técnico. Se trata de una auditoría ética participativa y anónima, presentada por la concejala Irene Aguilera y dirigida por Inmaculada Asensio, responsable de la Estrategia de Ética de los Servicios Sociales de la Junta de Andalucía. Es la primera vez que se aplica esta herramienta en servicios sociales comunitarios en España.
El trabajo nace de un programa formativo iniciado hace dos años y busca convertir la reflexión profesional en mejoras reales: diagnosticar prácticas, identificar fortalezas y detectar áreas de mejora en la organización y la atención a la ciudadanía. Entre los ámbitos evaluados figuran la coordinación con otros agentes, la protección de la privacidad de las personas usuarias, la calidad de los equipos y la formación continua.
La auditoría también examina el impacto emocional en quienes prestan los servicios, prestando atención al desgaste profesional y al denominado trauma vicario o fatiga por compasión, con la intención de promover medidas de cuidado interno. El proceso está previsto que durará varios meses y concluirá con un diagnóstico ético que servirá para diseñar acciones concretas orientadas a reforzar la cohesión del equipo, la organización y la calidad de la atención.
