Lucena homenajea a Curro Lucena con la Medalla al Mérito y una gala flamenca
El Ayuntamiento de Lucena homenajeó a Curro Lucena con la entrega de la Medalla al Mérito de la ciudad, un reconocimiento que la corporación entiende como reparación y celebración de una trayectoria artística longeva. La ceremonia se celebró en el Palacio Erisana y combinó una parte institucional con una actuación flamenca pública.
Medalla al Mérito de la ciudad fue el galardón con el que se quiso destacar la aportación cultural del cantaor, nacido en 1950, cuya carrera ha llevado la voz de Lucena a escenarios nacionales e internacionales. El reconocimiento subraya su larga dedicación al cante, con más de cinco décadas de actividad profesional.
En el plano artístico, la velada incluyó una gala en la que participaron los cantaores Antonio Nieto, Jesús Reyes, Joaquín Muñoz “El Mata”, José Muñoz “Toto hijo” y Felipe Fernández, con las guitarras de Luis Medina y Rafael Chaparro. La conducción del acto corrió a cargo de Clara R. Baum.
El alcalde destacó que este homenaje trascendía la mera formalidad del protocolo y quiso transmitir el agradecimiento colectivo del municipio hacia el artista: un reconocimiento a su entrega y a la proyección del nombre de Lucena gracias a su trayectoria. El acto congregó a la Corporación municipal —con la presencia del propio alcalde y del concejal de Cultura— junto a representantes del mundo cultural y numerosos vecinos.
La concesión de la medalla fue aprobada por unanimidad en el Pleno municipal, a instancias de la Peña Flamenca de Lucena, entidad impulsora del homenaje. Entre los hitos mencionados de la carrera del cantaor figura la obtención de la Lámpara Minera en 1985, que refuerza su condición de referente dentro del género.
El reconocimiento busca fijar en la memoria colectiva de la ciudad el legado de un artista que, según los responsables municipales, ha contribuido de manera decisiva a la identidad cultural local. Más de cinco décadas de dedicación y una trayectoria que incluye distinciones como la Lámpara Minera en 1985 justifican, a juicio de los organizadores, este homenaje público.
