Fuentes supervisa obras en albergue de Cerro Muriano: 632.000 € para cubierta y piscina
El presidente de la Diputación de Córdoba, Salvador Fuentes, ha supervisado las obras en el albergue juvenil de Cerro Muriano, donde se ha puesto en marcha la primera fase de reforma centrada en la cubierta del edificio y el entorno de la piscina. El presupuesto inicial asciende a 632.000 euros y los trabajos se han acelerado para que concluyan antes del comienzo de los campamentos de verano, previstos a mediados de junio.
Las mejoras responden a problemas detectados en la estructura: filtraciones y humedades en las habitaciones por la cubierta y losas sueltas en el solado perimetral de la piscina que podían provocar cortes y riesgos para los usuarios. En esta primera intervención se han destinado 535.625 euros a la cubierta y 96.765 euros al enlosado de la zona de la piscina.
El albergue acoge cada año a un volumen importante de jóvenes y actividades deportivas y de ocio; según la institución, recibe más de 8.000 visitantes anuales y la demanda para la próxima campaña de verano supera con creces la oferta: las solicitudes doblan las 2.000 plazas disponibles, distribuidas en diez fases.
Las obras pendientes se licitarán para ejecutarse a partir de septiembre, tras la temporada estival, con una partida prevista de 1,2 millones de euros. Ese paquete incluye la creación de una zona polideportiva cubierta con pérgola junto a los vestuarios y la instalación de placas fotovoltaicas en su cubierta, además de la climatización de los dormitorios y la adaptación de las cuatro pistas deportivas a la normativa necesaria para competiciones.
Las instalaciones datan de 1970 y se levantaron sobre una parcela de 39.464 m² adquirida por la Diputación en 1943. El complejo, proyectado por el arquitecto provincial Rafael de La-Hoz Arderius, se organiza en tres plataformas (dirección y servicios en la alta; módulos residenciales en la intermedia; piscina y pistas en la inferior) y suma una superficie construida de 2.900 m², rodeada de pradera arbolada.
La delegada Marta Siles ha subrayado que, aunque el estado general es bueno para su antigüedad, las obras de conservación eran necesarias para adaptar las instalaciones a la normativa y corregir deficiencias acumuladas con el paso de los años.
