Villanueva del Duque recupera la memoria de la Guerra Civil: solidaridad y testimonios
En Villanueva del Duque se reunió el recuerdo colectivo para reconstruir episodios locales de la Guerra Civil y sus consecuencias sobre la comunidad. El acto tuvo lugar el 11 de agosto en el Salón Polivalente y estuvo conducido por tres especialistas que aportaron contexto histórico, datos y testimonios personales, recuperando voces que el paso del tiempo había relegado al olvido. 11 de agosto, Salón Polivalente
Uno de los mensajes recurrentes fue la idea de la comunidad como soporte mutuo: aun en tiempos de conflicto, muchos vecinos se protegieron entre sí sin atender a lealtades políticas, un rasgo que los ponentes subrayaron como ejemplo de la localidad. Esa solidaridad contrastó con episodios violentos y con pérdidas humanas que marcaron a familias enteras.
Los ponentes ofrecieron distintos enfoques. El primero situó la guerra en un marco previo de dificultades económicas por el cierre de las minas y señaló las operaciones militares en la zona, haciendo especial hincapié en la batalla de Pozoblanco y en la participación de lugares cercanos. Se recordó un caso extremo: un alcalde conservador acusado por apoyar al bando contrario tras la señal de rendición de una vecina; solo un jornalero de izquierdas salió en su defensa y ambos acabaron fusilados.
La presentación más numérica aportó datos y fotografías que ilustraron la magnitud del conflicto en la comarca: más de 150 personas se alistaron desde Villanueva del Duque, muchos de ellos repartidos después por distintas unidades; se enumeraron varios bombardeos sufridos y se relató el caso de un vecino deportado al campo de concentración de Mauthausen. También se subrayó la escala de la contienda en la zona, con cifras que sitúan en torno a más de 2.000 bajas en la batalla de Pozoblanco.
La dimensión íntima llegó con testimonios de infancia: relatos de un ponente que vivió la época siendo niño y evocó anécdotas familiares y vecinales que ayudan a humanizar el relato histórico. Esas memorias orales sirvieron para completar la visión de cifras y batallas con experiencias cotidianas.
El encuentro combinó análisis, documentación fotográfica —con especial atención al Cerro del Castillejo del Viñón, uno de los principales puntos fortificados de la zona— y recuerdos personales, con el objetivo explícito de evitar que la historia local se pierda y de reconocer el papel de la comunidad en tiempos de adversidad.
