PP y Vox rechazan en Extremadura reabrir la línea Almorchón-Córdoba, denuncian grupos
PP y Vox rechazaron en la Asamblea de Extremadura una propuesta para impulsar la reapertura de la línea ferroviaria Almorchón-Córdoba, según denunciaron representantes de Por Andalucía y Unidas por Extremadura tras la sesión plenaria. La iniciativa, defendida por Rosa María Rodríguez y Alba Soto, pretendía activar mecanismos de cooperación entre administraciones para avanzar en la recuperación de ese trazado.
La delegación llegada desde Córdoba —que incluía al coordinador provincial de IU, Sebastián Pérez, cargos municipales y vecinos de la comarca del Guadiato— defendió la reapertura como una medida con impacto directo en la movilidad, la actividad económica y la lucha contra la despoblación en zonas rurales. La conexión Almorchón-Córdoba, con acuerdos pendientes desde 1994, se considera estratégica para la cohesión territorial entre Andalucía y Extremadura.
Los portavoces alertaron de la contradicción política que, a su juicio, supone el cambio de postura de PP y Vox: ambos partidos respaldaron la misma iniciativa en el ámbito de la Diputación de Córdoba durante la campaña electoral, pero en esta ocasión votaron en contra en el Parlamento extremeño. Para los representantes de Por Andalucía y Unidas por Extremadura, ese giro revela prioridades discrepantes entre promesas en campaña y decisiones en el funcionamiento institucional.
Alba Soto expresó su sorpresa por la negativa a recuperar una infraestructura ya existente y con potencial beneficio para varias comarcas rurales. Ambos grupos insistieron en que la propuesta buscaba únicamente reactivar compromisos y sentar a las administraciones implicadas para avanzar en obras y servicios necesarios. PP y Vox votaron en contra, y los grupos afectados anunciaron que volverán a registrar iniciativas cuando se reanude la actividad parlamentaria en Andalucía.
Como conclusión, los representantes subrayaron que la reapertura de la línea se plantea como una herramienta para reforzar la vertebración territorial y el desarrollo económico de áreas deprimidas, y afirmaron su determinación a mantener la reclamación hasta conseguir avances concretos. La iniciativa vuelve a situarse en la agenda política como una demanda de justicia territorial para los municipios implicados.
