Córdoba: Atención Primaria pierde médicos; cientos de plazas vacantes y brecha salarial 9.000 €
Los datos más recientes sobre las ofertas de empleo muestran una tendencia preocupante en la Atención Primaria de Córdoba: de las 1.547 plazas de Medicina de Familia y Comunitaria ofertadas en la última OEP se presentaron 965 aspirantes y se adjudicaron 727 puestos. En las convocatorias para puestos de difícil cobertura las cifras también son bajas: de 62 plazas de pediatría solo se han cubierto 13, y de 125 plazas de Médico de Familia en ese mismo tipo de puestos se adjudicaron 98.
En el Acto Único Autonómico celebrado los días 28 y 29 de mayo en Sevilla, la respuesta fue igualmente escasa entre quienes acaban de finalizar la residencia: apenas se cubrió el 13,5 % de las 1.042 ofertas para Médico/a de Familia de Atención Primaria y solo el 2,91 % de las plazas de Pediatra de Atención Primaria.
La central sindical considera que el origen del problema es principalmente económico y laboral: los médicos de Primaria perciben una retribución sensiblemente inferior a la de sus colegas hospitalarios, con una diferencia aproximada de 9.000 euros anuales, y denuncian condiciones de trabajo que desincentivan la permanencia en el sistema público. Además, en las zonas de difícil cobertura pesan factores como el elevado número de guardias, remuneradas por debajo de las horas de jornada ordinaria, los largos desplazamientos y una carga asistencial y burocrática intensa.
El formato del acto de adjudicación fue señalado como un obstáculo más: la convocatoria exigía presencia física o delegación, sin opción telemática, lo que según la organización redujo el acceso de potenciales aspirantes. La sindicalista responsable en Córdoba advierte que, si no se mejoran las condiciones, seguirá aumentando el número de plazas sin cubrir y el éxodo de facultativos hacia otras comunidades o la sanidad privada.
También se menciona el retraso en el desarrollo del Pacto por la Atención Primaria, firmado en 2023, y la política de sustituciones por incapacidades y permisos como elementos que mantienen la precariedad laboral en este nivel asistencial, cuya gestión corresponde a la Junta de Andalucía.
Ante esta situación, la petición es clara: impulsar medidas concretas y urgentes para corregir las desigualdades retributivas y mejorar las condiciones laborales, con el objetivo de frenar la pérdida de profesionales y preservar la calidad asistencial en Atención Primaria. Solo una mejora salarial y organizativa evitará que cientos de plazas queden sin cubrir.
