Ayuntamiento modifica catálogo y flexibiliza intervenciones en cerca de 100 inmuebles de nivel 3
La corporación municipal ha ratificado de manera definitiva una modificación del catálogo de bienes protegidos ligada al Plan General de Ordenación Urbana que flexibiliza las posibilidades de intervención en numerosos inmuebles de la ciudad. El cambio afecta, principalmente, a viviendas con el menor grado de protección del inventario y busca facilitar tanto la rehabilitación como la ejecución de obras nuevas ajustadas a la normativa vigente.
En concreto, la revisión incide sobre cerca de un centenar de edificios incluidos hasta ahora en el nivel 3 de protección, muchos de los cuales fueron incorporados al catálogo en los primeros años de la década de 2000 con criterios que, según el ayuntamiento, no siempre estuvieron suficientemente justificados. Un informe técnico municipal detectó que la rigidez normativa había provocado el progresivo deterioro de algunos inmuebles al dificultar las intervenciones necesarias.
La medida pretende conciliar la conservación del patrimonio con la mejora de la accesibilidad, la seguridad y las condiciones de habitabilidad, facilitando actuaciones antes casi impracticables para los propietarios y permitiendo, cuando proceda, la salida total o parcial del catálogo para posibilitar rehabilitaciones o nuevas construcciones respetuosas con la legalidad urbanística. El equipo de gobierno subraya que el objetivo es adaptar las herramientas de planificación a la realidad urbana sin renunciar a proteger el legado arquitectónico local.
La Consejería de Cultura emitió los informes preceptivos: respalda la exclusión de la mayor parte de los inmuebles revisados, pero mantiene la exigencia de solicitar autorización expresa para obras en el entorno de Bienes de Interés Cultural (BIC). La modificación entrará en vigor una vez se publique el acuerdo en el Boletín Oficial de la Provincia, momento a partir del cual podrá aplicarse el nuevo marco regulador.
